Posteado por: physis | 26/06/2009

Contra los deflacionistas

Introducción

Nota: esta entrada ha quedado actualizada en los artículos Sobre la nueva estrategia de la Reserva Federal (26/06/09) y  Sobre la inflación y su relación con las materia primas y el IPC (16/12/09).

A modo de consideración, aporto unas gráficas y comentarios sobre la inflación.

Según los datos oficiales, el desempleo en EEUU (medido según U-3, la medida menos amplia) y la inflación han evolucionado del siguiente modo desde 1971:

Unemployment-U3

Comparando ambas gráficas, se observa que los dos grandes ciclos de destrucción de empleo (1976 y 1983) vienen inmediatamente después de los grandes ciclos inflacionarios (1975 y 1980). La pregunta obvia y que deberían responder los economistas que defienden la deflación es por qué se destruye empleo a niveles de 1976 (y lo que queda por ver) cuando partíamos de una inflación del 5%.

Adelanto que la respuesta no supone ningún cambio en la teoría económica y es más simple de lo que parece. Los datos sobre IPC en el ciclo inflacionista de 2007 están contabilizados de otra menera. Esto es lo que se observa en la siguiente gráfica, donde se ha corregido la inflación con los mismos parámetros que en los ciclos del 75 y el 80.

sgs_cpi_home

Como se puede observar, la economía americana no sólo alcanzó el 9% justo antes de la crisis, sino que además todavía se mueve en una inflación interanual del 2%. Además, a diferencia de los ciclos anteriores que muestran bruscos picos, la inflación se ha movido desde el 2000 por encima del 5%, excepto en dos breves periodos. Las presentes mediciones oficiales se han pasado a valores negativos porque estaban masajeadas para restar esa permanente inflación. Así que al hundirse los precios de las materias primas, rápido ha pasado el CPI a la zona negativa. Pero repito, es un mero espejismo contable.

El petróleo

Pero ¿se puede medir todavía la inflación con un indicador orientado al consumo? La respuesta es NO. Tal vez en los dos grandes ciclos anteriores sirviera de algo, pero ahora ha cambiado el perfil del consumo, o lo que entendemos por consumo. Para descubrirlo es necesario acudir a los agregados monetarios. Pero antes conviene observar la velocidad con la que ha subido el precio del petróleo en los últimos 20 años, una mercancía significativa porque es de amplio consumo internacional y con demanda muy inelástica.

oilparabolic

Como se comentó en el artículo anterior, la evolución aproximada del precio se ha producido de la siguiente manera:

Periodo- -Años/Meses- -Variación- -Incremento
1990-2004 14 años 20$ – 40$ 100%
2002-2006 4 años 35$ – 70$ 100%
2007-2008 12 meses 70$ – 140$ 100%
2009 4 meses 35$ – 70$ 100%

Como se observa, cada vez se ha necesitado menos tiempo para doblar el precio. De hecho, si la cotización hubiera corregido desde los 147$ un 50%, es probable que teviéramos de nuevo máximos históricos. Sólo una corrección hasta los 35$ ha permitido salvar los muebles, al menos por el momento. ¿Dónde está entonces la deflación?

Pero lo más significativo en el último avance del precio no es sólo su tremenda velocidad, sino también el hecho de que no guarda ninguna relación con la demanda, pues ha caído de forma significativa. Mejor dicho, ha aparecido un nuevo demandante o consumidor de materias primas, los que buscan protección contra la devaluación monetaria. Es decir, desde hace 4 años ha aparecido un nuevo especulador que no se caracteriza por aportar liquidez (aunque también), sino por buscar cobertura frente a la progresiva pérdida del valor del dinero.

Los agregados monetarios y la distribución del dinero

Resulta entonces que los indicadores relacionados con el consumo de los hogares (IPC o CPI) están mostrando muy pobremente cuánta demanda hay de materias primas, cómo sube su precio y en última instancia cuánta inflación tiene el sistema. Pues gran parte de la compra está apareciendo símplemente para convertir dólares en bienes materiales y permanecer en el mercado hasta que se resuelva la actual situación financiera. Es decir, aparece una demanda no profesional (entendiendo por profesional los participantes habituales en los mercados de commodities) y que no es fruto en última instancia del consumo a pie de calle, pues sólo está buscando salir del dólar (y en su conjunto del sistema de fiduciario) y preservar su riqueza frente a la enorme devaluación monetaria que están liderando los bancos centrales.

Pero la pregunta pertinente es conocer de dónde sale todo ese dinero, pues es enorme el nivel de deuda privada entre las poblaciones de los países que más consumen per capita y esas inversiones masivas en materias primas sólo pueden hacerse en última instancia desde el ahorro, por mucho aplancamiento que haya. Pues bien, ¿dónde está ese ahorro? Pues está claro que en caso de estar distribuido entre la población no sería necesaria tanta deuda para acceder al consumo.

Estos nuevos consumidores no buscan transformar la materia prima, sino atesorarla como mejor se pueda (físicamente o sobre papel). Estos ahorradores son los grandes exportadores, fondos soberanos, bancos de inversión, fondos de pensiones y grandes fortunas particulares o administradas. En definitiva, buena parte de los grandes compradores de la deuda que emite el gobierno americano. Unos inversores que están obligados a hacerlo en cierta medida por la dinámica inherente al actual sistema monetario, pero que al mismo tiempo han descubierto que esos dólares cada vez valen menos con independencia de su fortaleza con respecto del resto de divisas. Pues crece la duda de que la economía americana sea capaz de generar el PIB suficiente para reciclarlos y transformar la deuda aceptada en capital.

Y esto último no sólo por la propia deriva de la economía americana, sino también por la propia estructura demográfica de su población. La Government Accountability Office (GAO), el Congressional Budget Office, el Office of Management and Budget (OMB), y el U.S. Treasury Department informaron en su momento que entre el 2030 y el 2040 los ingresos superarían a los gastos de obligado pago como la Seguridad Social, el Medicare, Medicaid y los propios intereses de la deuda. Tuvieron la delicadeza de situar los gastos de defensa, educación y los del propio gobierno dentro de la categoría de “gastos discrecionales”. Pero si se añaden a los obligatorios y además se consideran los rescates bancarios y lo que venga después, más la brutal caía de ingresos tributarios, la década donde deberían aparecer los problemas tendría que ser la de 2010-2020. Ya advirtió en 2006 el profesor Laurence Kotlikoff que llegado el momento EEUU deberá elegir entre suspender pagos, reducir los gastos o subir los impuestos. Tal vez se terminen dando las tres medidas a la vez.

GAO_Slide

La solución que han encontrado los grandes poseedores de dólares es buscar otro mercado más o menos líquido donde se puedan reciclar los billetes. Y desde que se rompió la convertibilidad en 1971 con el oro sólo quedan las materias primas, que precisamente están nominadas en dólares. Es decir, lo que permitió en su momento continuar haciendo valer el papel hegemónico de la divisa americana después de 1971 (las materias primas nominadas en dólares) está siendo precisamente el caballo de Troya que ha disparado últimamente la inflación y está descubriendo de paso la debilidad de la moneda americana.

El principal indicador a pesar de su proclamado abandono monetario es sin lugar a dudas el oro. De hecho es junto con el petróleo la materia prima que más siguen los banqueros centrales para ver cómo evoluciona la inflación. Pero mientras el crudo ha cedido a las presiones porque la OPEP no ha querido cortar el grifo a tiempo (antiguos intereses obligaban), el oro ha mantenido toda su dignidad como refugio monetario gracias a una demanda desbocada y siempre a pesar de las constantes interferencias del gold cartel. Igual que la plata, por supuesto. Esta es una gráfica que muestra cuánto oro están almacenando los ETFs.

09-04-28_GIID_gold_etf_holdings

Esta gráfica es la principal prueba de lo que estoy diciendo: las materias primas como refugio monetario, soltando lo que de fiduciario tiene el papel y ejecutando el último poder de compra que le puede quedar mientras se extingue lentamente. Esta es la principal y gran demanda que hará reventar la inflación, no el consumo doméstico. Otro indicador es la compra masiva de tierras.

usd-ppcc

De todos modos, el mejor modo de entender lo que digo es observar la evolución de la masa monetaria y sus agregados. Recordando que toda moneda tiene su cara y su cruz. Hoy en día la cara es su valor facial y la cruz la deuda que representa. Es decir, no hay crecimiento monetario sin expansión de la deuda.

us-debt

Y aquí los agregados monetarios, que como se puede observar explotan entre 1987 y 2006. El mismo tiempo que el traidor Greenspan estuvo presidiendo la Fed. Ese es su legado: haber depositado la semilla que engendrará la destrucción del dólar y el final de EEUU como potencia económica mundial.

TotalMoneySupply

MZM

El M1 incluye las formas de dinero más líquidas, como la moneda en circulación, los depósitos a la vista y otros depósitos de rápida disponibilidad. M2 y M3 son agregados monetarios que representan más un ahorro y refugio de valor que un medio de intercambio. El MMMF es el Money Market Mutual Fund o dinero que mueven los fondos de pensiones en los mercados. Como el M3 se dejó de publicar, emplearemos el MZM + los Small Time Deposits o depósitos inferiores a 100.000 dólares.

Y ahora la gráfica clave, donde se descubre que el porcentaje de M1 sobre el total de MZM más los Small Time Deposits (STD) ha pasado del 50% en 1959 a un mero 15% en el 2009 (50 años después). Las líneas en rojo representan los cinco procesos inflacionarios más importantes que se han producido desde 1971.

M1-over-MZM_STD

Y esto no sucede sólo en EEUU, sino que a nivel mundial la masa monetaria total es de 60 billones mientras que el dinero en circulación M0 apenas supera los 4 billones,  un 7% del total. Es decir, el dinero está cada vez más acaparado en menos manos.

Global-M3

Global-MS-Table

Global-M0

Por qué la inflación está garantizada

DeflationarySpiralSi no se restablece el crédito a niveles realmente salvajes (algo improbable porque la deuda de EEUU parece haber alcanzado su límite físico), el dinero en circulación que puede ejercer presión sobre el consumo va a ser realmente bajo, a pesar de que las economías emergentes tengan más agilidad para salir de la crisis. Y en ese sentido se puede decir que mientras se contraiga la oferta monetaria estamos en una época de deflación según los parámetros clásicos del término.

Pero esos parámetros han quedado obsoletos, porque la espiral deflacionaria sólo considera la presión que puede ejercer el M1 sobre las materias primas desde un consumo indirecto de productos transformados, que se ha reducido del 50% hasta el 15% debido precisamente a la expansión monetaria.

Por el contrario, el dinero movido por la economía financiera en EEUU ha pasado desde el 50% hasta el 85% de todos los dólares en circulación. Esto quiere decir que el 85% de los billetes ya están disponibles para salir de las inversiones menos tangibles y colocarse en materias primas con independencia de que haya recuperación económica o no. Este 85% es precisamente lo que ha duplicado el precio del petróleo en 4 meses, no la demanda de los conductores. Y esto considerando que los dólares son sólo el 20% de todo el dinero que circula. Habría que añadir además todos los euros, yenes y yuanes que están siendo también liquidados.

En consecuencia, aún mostrándose signos de apariencia deflacionista sobre la economía doméstica o bancaria, es tan grande la cantidad de dinero disponible para salir del dólar cuando sea oportuno, que cualquier materia prima es candidata potencial para dispararse de precio con independencia de su demanda física. Y hay ya suficientes instrumentos financieros más o menos populares para poder hacerlo. Este artículo de Warren Graham lo explica en parte.

copper-08_09AbrLa prueba más reciente y evidente es el gobierno chino comprando metales para crear sus reservas (o salir del dólar de forma ordenada). Lo que ha modificado sustancialmente el precio del cobre sólo con su intervención.

Por eso sólo quedan dos opciones para que el dólar sobreviva: subir drásticamente los tipos de interés o controlar los precios de las materias primas impidiendo que se produzca la fuga. La primera posibilidad arrasaría a la banca. La segunda producirá escasez. Pero ambas opciones son consecuencia inevitable de monetizar la deuda, que es lo que está haciendo la Fed cuando acepta toda esa basura de la banca.

De todos modos, sólo el tiempo demostrará quién tiene razón.

Joaquín Ferrer Benat.

Anuncios

Responses

  1. Adelante. A partir de septiembre va a ser el tema fundamental sobre el que va a tratar el blog. De todos modos, pon un enlace al artículo o al blog.

  2. Me has dejado con la boca abierta con el artículo, Joaquín. Me parece una exposición impresionante…

    Me gustaría publicarlo en mi web http://www.managersmagazine.com si me lo permitieras.

    Un saludo,

    Alberto

  3. Estuve en el Gold & Silver Meeting y puede hablar con Fekete personalmente.

  4. Gracias por el artículo. Clarificador. Desde luego, ¡chiquito experimento en el que estamos embarcados!

    Les paso un enlace de entrevista a un profe que hace un análisis que creo interesante sobre las perspectivas de futuro y que, como todos, espera “cosas novedosas”, por llamar de alguna manera al desenlace de esta explosión de “pseudodinero”:

    http://www.libertaddigital.com/economia/eeuu-sufre-su-segunda-gran-depresion-y-habra-mas-quiebras-bancarias-1276363514/

    De la entrevista:

    “Ahora mismo podemos tener una de las dos condiciones, pero no veo una contracción fuerte de bienes y servicios. ¿Qué le sucederá, por tanto, a la explosión de la oferta monetaria? Yo no veo la hiperinflación cerca, pero desde luego algo pasará y probablemente sea algo novedoso. La humanidad nunca ha estado en su historia en un sistema de dinero fiduciario toda al mismo tiempo y las nuevas circunstancias requieren respuestas nuevas.

    Mi predicción es que la oferta monetaria se dividirá por parte de las personas más avispadas de la sociedad. Así, discriminarán entre el dinero electrónico y el papel moneda, y dentro del papel moneda entre los billetes de alta y baja denominación, los billetes antiguos y los más recientes y los billetes más o menos fiables, según el banco central que los haya emitido (por ejemplo, se preferirán los euros del Bundesbank a los de España o Italia).

    En otras palabras, la gente se preguntará que bienes son los mejores para atesorar y actuarán en consecuencia: gastarán los peores y se quedarán con los mejores, tal y como predice la ley de Gresham”.

  5. Excelente artículo, has conseguido dejarme claras muchas cosas que no tenía claras o de las que solo oía campanas.

  6. Lo han almacenado los que trabajan con él, y en grandes cantidades. Los demás invierten sobre papel con ETFs o derivados.

  7. Según este artículo las materias primas, especialmente el petróleo suben de precio pues los inversores las están comprando como refugio ante la inflacción. Pero por otro lado parece que la demanda no ha subido. ¿ Entonces donde está almacenado el petróleo que compran los especuladores ?

    Lo del cobre si parece que los chino aprovecnado qu está barato compran y almacenan. ¿ Lo mismo ocurre con el petróleo ? ¿se está almacenando en enormes depósios ?


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: