Posteado por: physis | 23/09/2009

Roubini en Project Syndicate: ¿Cuál es la política de salida?

inflation

Roubini resume en Project Syndicate sus últimas observaciones sobre la economía. Comienza a cambiar sus planteamientos deflacionistas y pasa a engrosar la lista de los que se apuntan al carro de la inflación.

La cuestión crucial de política a que nos enfrentaremos es cómo organizar los tiempos y la secuencia de la estrategia de salida de esta enorme flexibilización monetaria y fiscal. Es claro que el camino fiscal que siguen actualmente la mayoría de las economías avanzadas –Estados Unidos, la zona del euro, el Reino Unido, Japón y otros están recurriendo a déficit presupuestales muy grandes y a una rápida acumulación de deuda pública—no es sostenible.

Estos grandes déficit fiscales han sido monetizados en parte por los bancos centrales, que en muchos países han reducido sus tasas de interés al 0% (en el caso de Suecia, incluso por debajo de cero) y han aumentado bruscamente la base monetaria mediante una flexibilización cuantitativa y del crédito poco convencional. En Estados Unidos, por ejemplo, la base monetaria aumentó a más del doble en un año.

Si esta combinación de política fiscal y monetaria demasiado flexible no se invierte, en algún momento conducirá a una crisis fiscal y una inflación descontrolada, junto con otra peligrosa burbuja de activos y crédito. Así pues, la cuestión clave que se está planteando a los encargados del diseño de políticas es decidir cuándo eliminar el exceso de liquidez y normalizar las tasas oficiales –y cuándo elevar los impuestos y recortar el gasto público (y cómo combinarlo).

El mayor riesgo de política es que la estrategia de salida de la flexibilización monetaria y fiscal se eche a perder de alguna forma porque a los encargados del diseño de políticas se les culpará hagan lo que hagan. Si han creado grandes déficit monetizados, deben elevar los impuestos, reducir el gasto y eliminar el exceso de liquidez más temprano que tarde.

El problema es que la mayoría de las economías apenas están tocando fondo, por lo que dar marcha atrás a los estímulos fiscales y monetarios demasiado pronto –antes de que la demanda privada haya tenido una recuperación más firme—podría volver a hundir a estas economías en la deflación y la recesión. Japón cometió ese error en 1998-2000, como lo hizo Estados Unidos en 1937-1939.

Pero si los gobiernos mantienen los grandes déficit presupuestarios y siguen monetizándolos como lo han hecho hasta ahora, en algún momento –después de que las fuerzas deflacionarias actuales se apaguen más—los mercados de bonos se rebelarán. Cuando eso suceda, las expectativas inflacionarias crecerán, los rendimientos de los bonos gubernamentales a largo plazo aumentarán, las tasas hipotecarias y las del mercado privado se elevarán y acabaremos con inflación y recesión.

Para ver las soluciones que aporta Roubini, seguir leyendo en este enlace. Pero, en resumen, son las siguientes:

  1. Ajustes fiscales de las economías más débiles para evitar poner en riesgo las finanzas públicas.
  2. Reducir gasto público, subir impuestos y bajarlos de nuevo cuando aparezca la recuperación.
  3. Las autoridades deben informar sobre los criterios para retirar la liquidez y cómo y hasta dónde se van a subir los tipos de interés.

Y advierte que:

  1. Hay un elevado riesgo de cometer errores de política monetaria en EEUU por unos déficit fiscales insostenibles.
  2. Irresistible tentación de aminorar la carga de la deuda mediante la inflación.
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Responses

  1. Desde luego y como bien dice Mises en su primer comentario, todo apunta a una stanflación, es decir, una inflación con estancamiento. Aunque bien es verdad que hay a nivel mundial gran capacidad de producción de bienes, no cabe duda de que los gobiernos confiarán en la inflación para reducir el endeudamiento público. En cuanto a España, o Hispanistán, la Nación de Naciones, me parece que va por libre. Tenemos nuestro propio infierno, con miles de millones de euros inmovilizados en urbanizaciones sin vender, o sin terminar, o millones de metros cuadrados sin construir. Menos mal que tenemos nuestros 18 gobiernos, nuestas inversiones en inmersiones lingüísticas, nuestros nacionalismos, nuestros caciquismo, nuestra inmigración descontrolada, nuestro endeudamiento, en fin, que si no, no sé que sería de nosotros.

  2. La gran inyección monetaria derivará en inflación en cuanto el multiplicador bancario comience a funcionar.

    La Deuda Pública generará una espiral de subida de precios.

    Los gobiernos están interesados en financiarse con inflación.

    La primera etapa de la crisis financiera, deflacionaria o de desinflación esta pasando ya.

    La FED y el BCE tendrán fuertes presiones para no retirar las ayudas monetarias.

    Todas estas fuerzas, sumadas en la misma dirección dibujan un horizonte de alta inflación.

    El grave problema es que se dibuje un escenario a la japonesa: alta inflación y estancamiento: Cuanto más se intervenga por el Estado y se apuntalen sectores no productivos, más se estará gastando recursos en sectores ineficientes dando lugar a un estancamiento.

  3. Lo que dice Roubini en el punto 2 es comprometerse a subir los impuestos a partir de 2011 para no tener que subirlos ya. Vosotros lo interpretáis justo al revés.
    Aunque creo que lo más interesante del artículo está al final, cuando dice que “…la tentación para los gobiernos de utilizar la inflación con el fin de reducir el valor real de las deudas públicas y privadas podría volverse irresistible.” Dado que el campeón de la deuda pública y privada es EEUU, es fácil quién va a tener la mayor tentación.
    Me gustaría leer un análisis de lo que podría suceder en ese caso, o en el caso de una repentina y fuerte depreciación del dólar (otra manera de aligerar la deuda)

  4. “Reducir gasto público, subir impuestos y bajarlos de nuevo cuando aparezca la recuperación.”

    Traducido

    Reducir gasto público, subir impuestos lo cual retrasará la recuperación pero es necesario para salvar a los bancos sin que petemos en una espiral hiper-inflacionaria, y bajarlos de nuevo cuando los bancos ya estén saneados para que la economía pueda ya por fin recuperarse.

    Vamos a estar pagando los platos rotos de los bancos a través del gobierno durante años y incluso décadas.

  5. Muchas gracias por tu respuesta.

    Leeré el tema con calma.

  6. No le queda otro remedio. Y lo explica muy bien Marc Vidal en este artículo. Otra cosa distinta es que hubiera dejado quebrar a varios bancos y cajas, que es lo que decía a sus seguidores antes de que Botín le explicara lo que tenía que hacer. Y a Obama le sucede lo mismo con el FDIC, demostrando quién es realmente el poder en las sombra.

  7. ¿Estaría entonces Zapatero haciendo lo correcto con la subida de impuestos?


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