Posteado por: physis | 12/05/2010

¿Está saliendo España de la recesión? Miren la balanza comercial

Intruducción

El 29 de enero de 1981 Adolfo Suárez anunció públicamente su dimisión como presidente del Gobierno español. Y dijo aquella frase misteriosa: “No quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la historia de España”. Tras su dimisión Calvo-Sotelo fue propuesto como candidato a la presidencia del Gobierno. En el pleno de la investidura del 22 de febrero no obtuvo la mayoría absoluta en la primera votación y, mientras se realizaba la segunda al día siguiente, el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero irrumpió en el hemiciclo para provocar un golpe de estado. Dos días después Calvo-Sotelo obtuvo la mayoría de votos que le permitieron ser presidente hasta que el 27 de agosto de 1982 quedó disuelto el gobierno en medio de una gran inestabilidad política. Finalmente el 28 de octubre se celebraron unas nuevas elecciones generales que dieron la mayoría absoluta al PSOE de Felipe González.

Han pasado 29 años de esos sucesos. Y si tiene que servir para algo nuestra historia reciente es para no cometer los mismos errores. Porque son necesarias medidas profundas que reconduzcan la crisis presente en España, se necesita un Presidente con un gabinete económico que ponga en marcha los cambios necesarios. Quedan sólo semanas. Pero si hay incapacidad manifiesta para hacerlo, entonces debe buscarse otro candidato y nuevo gabinete, pero dentro del partido que gobierna y que sustituya al actual con tal de no quebrar el “sistema democrático de convivencia”.

No podría cometer error más grave el partido de la oposición que desarrollar una estrategia de acoso y derribo semejante a la desplegada por el PSOE con la UCD. Y de igual forma, los medios afines a la derecha deberían desterrar de sus titulares cualquier enfrentamiento revanchista y provocador. Y eso ahora más que nunca. También el partido que gobierna equivocaría su tino si comenzara al mismo tiempo a desarrollar su enorme aparato mediático para hundir y desprestigiar en la opinión pública a la oposición buscando en ello algún rédito electoral futuro, porque hoy es más necesario que nunca su ejercicio de contención. Por otro lado, los sectores centrífugos del nacionalismo y las periferias autonómicas harían bien en cerrar la boca y permanecer expectantes y colaboradores. Finalmente, los sindicatos y el ala izquierda debería protestar, pero con moderación y sin soliviantar a la población.

Porque no sólo las cuentas públicas están destrozadas, como explicaré más abajo. Sino muy especialmente buena parte de las entidades financieras nacionales tienen sus balances agotados. Cuando se llamó en 2009 a los banqueros a Moncloa no fue para que hicieran correr el crédito de nuevo a particulares y empresas, como se anunció en su momento a los medios. Sino para proponerles las nuevas medidas de “estímulo” que iba a poner en marcha el gobierno y que iban a tener que apoyar “sí o sí”. La bruma del ambiente veladamente les advertía que si no ayudaban al Presidente en su nuevo programa económico, entonces el Presidente no iba a ayudarles con el nuevo FROB. Frente a esta disyuntiva y muy a su pesar, la banca pasó a comprar deuda pública del estado a espuertas, adquiriendo del BCE 24.000 millones de euros sólo entre junio y julio de 2009 que fueron a parar casi íntegramente al desenfreno de gasto del gobierno. Es decir, la banca nacional intermedió forzada para que el BCE monetizara sin pretenderlo la deuda pública nacional, aunque las nuevas facilidades de liquidez del banco central no se habían diseñado para este fin.

Parece ser que Solbes nunca estuvo de acuerdo con semejante extorsión más propia de la mafia que de un gobierno democrático. Y aunque en los medios decía lo contrario, era partidario de comenzar de inmediato con las medidas de ajuste fiscal. Pero como no podía hacer nada y tampoco quería participar, presentó su dimisión en abril de 2009 y la cartera de economía quedó cubierta por la dócil Elena Salgado.

La situación pasó inadvertida (en medio de la confusión de saber quién estaba financiando a quién) hasta que finalmente la banca quedó trágicamente atrapada e insolvente entre las devoluciones al interbancario, la cancelación en junio de la nueva liquidez del BCE y la propia insolvencia del gobierno de la nación frente a las refinanciaciones de deuda pendientes. Y para sorpresa de muchos, diré que han sido las agencias de calificación las que han sostenido la situación hasta que finalmente Standars and Poor’s se adelantó al resto y bajó el 29 de abril de nuevo la calificación de la deuda pública española. Entonces saltaron las alarmas. Comenzó la caída del DJIA hasta su desplome intradía del 9% en una sesión y posterior hundimiento del IBEX la semana pasada. La UE parecía incapaz de manejarse. Pero en reunión de emergencia se aprobó finalmente la “opción nuclear” de comprar deuda pública por parte del BCE (no se lleven a engaño, se trata principalmente de deuda pública española) y los ya famosos 750.000 millones de euros. Una salida inevitable y que ha puesto muy nerviosos a los alemanes, no sólo porque tienen grabada a fuego en su memoria la hiperinflación, sino muy especialmente porque no saben hasta qué punto van a quedar ellos también insolventes en caso de impago de España.

Grecia y Portugal eran países manejables. Pero parecía claro que se iba a entrar en una situación de riesgo sistémico cuando comenzaran a caer como fichas de dominó las entidades financieras españolas y a continuación el propio gobierno por insolvencia manifiesta. El detonador de la última etapa de la crisis ha sido España, pero las medidas de emergencia han desactivado de momento la espoleta. Y, por supuesto, lo explicado más arriba fue un gravísimo error que ha desestabilizado a toda la zona euro. De hecho, el riesgo era tan grande que incluso Obama ha tenido que llamar a Zapatero para que desmonte pronto la bomba atómica que ha creado. Todo un detalle. Ya en su momento parece ser que Krugman advirtió a Zapatero en privado de que comenzara a ajustar el déficit, pero éste le respondió ufano con un Plan E que ya había hecho público en enero. No es de extrañar que finalmente el premio nobel dijera en febrero de 2010 que el colapso económico de España era el mayor problema de la zona euro.

El pavoroso estado de las cuentas públicas nacionales

Seré escueto, porque los gráficos ilustran la situación por sí mismos. En esta ocasión y por variar, acudiré a los datos que publica el Ministerio de Economía y Hacienda.

En primer lugar lo que podríamos denominar como el “abanico de Zapatero”.

A continuación la brusca caída de la recaudación.

Detalle por segmentos.

Y los gastos desbocados. ¿Adivina dónde hay que meter la tijera urgentemente?

En efecto. La tijera se debe meter en primer lugar en las “transferencias corrientes”, que deberían volver a los niveles de 2006. Porque como puede observar con facilidad, hay un brusco repunte a partir de junio de 2009 de unos 24.000 millones de euros, que coincide en tiempo con las inyecciones de liquidez del BCE y en cantidad con el dinero que bancos y cajas pidieron al BCE entre junio y julio.  ¡Qué casualidad! ¿verdad?

Entonces, ese repunte lo ha financiado la banca, como ya se ha comentado en la introducción vía extorsión del propio gobierno.

Y, por supuesto, ha sido a costa de la banca primero y a continuación de los sectores productivos de la economía.

La banca debería haber empleado las líneas de financiación extraordinarias del BCE para reestructurarse (cruza el 0 precisamente poco después de mediados del 2009), pero no pudo hacerlo porque tuvo que financiar forzosamente el derroche del gobierno. Por supuesto, tendrían que haber quedado créditos disponibles para, como mínimo, haber financiado el circulante de las pymes. Pero la consecuencia final ha sido un recorte del crédito fulminante e inmisericorde hacia los tres sectores de la economía.

La conclusión final es que la quiebra del país ha quedado servida cuando la banca ha quedado atrapada, como ya he comentado más arriba, entre el final de la financiación extraordinaria del BCE, su propia situación de insolvencia y la imposibilidad de afrontar los vencimientos de la deuda pública nacional a mediados de año.

Conclusión

Antes de dar paso al brillante análisis de Edward Hugh me gustaría advertir algo importante.

Se está hablando mucho de la corrección del déficit e incluso de la reforma laboral. Sobre lo primero no caben dudas. Sobre lo segundo se tiene que advertir que 20 años de especulación fruto del crédito fácil han parido una clase empresarial acomodaticia al poder local y a las subvenciones, pero sobre todo muy agresiva con los trabajadores. Es lugar común en este país un tradicional desprecio del empresario hacia sus empleados que hace que en no pocas ocasiones sean tratados con abuso e incluso rayando el sometimiento por el temor (recordemos aquel emigrante con el brazo cortado en una panificadora y abandonado a su suerte en un hospital). El inmenso volumen de despidos en los últimos dos años dan buena cuenta de ello. Intuyo en la patronal más de un depredador frotándose las manos porque piensa que van a dejar en sus manos jovencitos baratos, dóciles y desempleados. No creo que se deba desregular mucho más el mercado laboral si a cambio no se obligan unas garantías laborales a los empresarios a nivel europeo y que protejan de alguna forma al inmenso volumen de parados.

Porque si observamos un detalle importante, caeremos en la cuenta de la clave del problema español. Algo que por otro lado sabe ver muy bien Edward Hugh: la falta de competitividad de la economía española. ¿Qué quiere decir eso?

La brusca contracción del crédito no ha corregido al terreno positivo nuestra balanza comercial. Y de hecho la leve mejoría actual ha vuelto a acrecentar el saldo negativo. Eso quiere decir que la producción local tendría que competir en precio con la importaciones y no lo está haciendo. Pero debemos tener claro que es imposible devolver la montaña de deuda que acumulamos si no comenzamos a exportar más de lo que importamos. Eso no se consigue sólo reduciendo los salarios y abaratando los despidos. Es necesaria una regeneración empresarial, fomentar el espíritu emprendedor y acortar los plazos de pago.

Nada más.

Edward Hugh. ¿ESTÁ SALIENDO ESPAÑA DE LA RECESIÓN?

Que España está saliendo de la recesión es ahora la postura oficial (o al menos tan oficial como puede serlo). La economía española ha repuntado sorprendentemente para crecer un poco durante los tres primeros meses del año. Según los datos publicados por el Banco de España en su informe trimestral, el PIB creció un 0,1% durante el primer trimestre del año. Aunque en términos interanuales todavía sigue cayendo un 1,3%, es una mejora considerable respecto de la anterior caída interanual del 4,2% registrada en el segundo trimestre del último año y también mucho mejor que la caída del 3,1% registrada en los últimos tres meses de 2009.

Estos son los datos. Pero ¿ha pasado lo peor para España? ¿Está recuperándose su economía y la gente vuelve a trabajar? No tenemos todavía todos los detalles, pero el Banco de España proporciona información suficiente para que nos comencemos a preguntar si son sostenibles estos datos.

A pesar del masivo crecimiento del déficit derivado del gasto público (11,2% estimado en 2009), España sólo ha podido sumar un pequeño crecimiento intertrimestral. Esto es sólo una parte del cuadro global y debemos preguntarnos qué está conduciendo el crecimiento económico además del gasto del gobierno.

El Banco de España es de cierta ayuda porque nos dice que la demanda ha declinado un 2,6% interanual (desde un 5% en el 4º trimestre del 2009) y la contribución positiva de la demanda externa se ha debilitado hasta un 1,4% (desde un 2,2% en el último trimestre del 2009).

El componente de demanda neta externa es la diferencia entre las exportaciones y las importaciones en porcentaje. La demanda nacional (que incluye el consumo público y el privado más la inversión) creció durante el trimestre aunque su contribución neta fue negativa porque las importaciones crecieron más que las exportaciones, deteriorándose en consecuencia el déficit por cuenta corriente. Algo que no es una buena noticia para un país que está tan endeudado.

Así que la situación es simplemente una extensión de la que se observa en este gráfico del 4º trimestre del 2009, donde se han invertido los papeles. Porque mientras cae la demanda interna por la contracción económica, la demanda externa neta tiene un creciente impacto negativo.

Como veremos en el siguiente análisis, hay mucha evidencia para sostener la tesis de que se ha estabilizado la demanda nacional gracias a una enorme inyección de demanda por parte del gobierno, pero en la posición exterior hay bastante confusión por las discrepancias que existen entre los datos publicados por el Banco de España y los enviados por el Gobierno a Eurostat y que aparecen en la WTO. De hecho, los datos sobre las exportaciones coinciden más o menos (WTO 15,8 y BdE 14,2 millones de euros), pero no sucede lo mismo con las importaciones (WTO 21,3 y BdE 17,2 millones de euros).

Pasemos a los dos gráficos para observar estas diferencias. Según los datos del BdE, existe una leve mejoría en febrero en el déficit (recordemos que el PIB ya ha pasado a ser positivo en su variación trimestral)…

… pero por otro lado, con los datos de la WTO el déficit se ha deteriorado aún más en febrero.

Esto no tendría mayor importancia de no ser por el hecho de que el nivel de crecimiento del PIB estimado es sólo del 0,1%. Y cualquier pequeña variación en el déficit comercial es lo que termina produciendo la diferencia entre un crecimiento del 0% y otro del 0,1%. Por eso hay que ser cautos al respecto y no sacar excesivas conclusiones sobre este retorno al crecimiento.

Con esto no estoy diciendo que exista una “mano negra” manipulando los datos. Sólo estoy diciendo que aún existiendo una discrepancia, no me parece significativa. El problema real son los datos sobre el desempleo y que ya fueron comentados en su momento. Parece ser que España se da prisa en comunicar cualquier dato positivo a las agencias, pero silencian o tardan en pasar los datos negativos.

Un buen ejemplo de lo que digo fue la gira que hicieron en Londres Campa y Salgado, cuando informaron que entre 2000 y 2009 se incrementó el porcentaje de España en las exportaciones mundiales (lo que parece indicar que la economía española no es tan poco competitiva después de todo). Pero no mencionaron que durante el mismo periodo de tiempo el déficit comercial empeoró considerablemente, lo que significa que también se incrementó aún más el porcentaje mundial de las importaciones españolas, convirtiéndose en uno de los principales importadores.

El paciente se encuentra en una situación estable

Como ya he dicho, la combinación de los estímulos fiscales del gobierno español más los amplios suministros de liquidez desde el BCE al sistema bancario han permitido estabilizar al paciente. Quizá el mejor ejemplo de esto sean los últimos datos del indicador PMI industrial, donde se observa que se ha producido el incremento de producción industrial más rápido desde abril de 2007, alcanzando su mayor nivel desde junio de 2007.

Y aún siendo positivo, no debemos olvidar que el gobierno está incentivando la compra de nuevos vehículos y que además se podrían estar acumulando las compras de todo el año en el primer semestre ante la próxima subida del IVA en julio. Así que las ventas de automóviles crecieron un 39,3 interanual en abril con 93.637 unidades vendidas. Pero nos podemos hacer una idea de lo que va a suceder cuando se retiren las medidas de estímulo observando a Francia e Italia. En Francia 13% de crecimiento en marzo frente a un 1,9% en abril (con 191.000 unidades vendidas), y en Italia con las medidas ya retiradas completamente una caída del 15,65% (con 159.971 unidades vendidas).

Andrew Harker de Markit comenta lo siguiente:

El mayor crecimiento en las exportaciones de la última década significa que las empresas españolas se están beneficiando de la mejora de la demanda global. Pero con el empleo cayendo todavía y las empresas incapaces de pasar los costes de la inflación a los clientes por la fragilidad de la demanda, quedan dudas sobre si el sector del automóvil ha salido realmente de la crisis.

Si observamos el gráfico de producción industrial, podemos ver claramente que aún siendo cierta la tesis de la estabilización o incluso cierta mejora de los últimos doce meses, la medicina aplicada simplemente ha detenido el colapso, pero no ha restablecido el crecimiento.

El mismo cuadro aparece al observar el sector servicios en abril, donde la tasa de crecimiento se ha frenado ligeramente durante el mes por la frágil demanda y un crecimiento en actividad y pedidos anémico. Esto comporta reducciones en los márgenes comerciales por la debilidad del incremento de costes.

Aparece un cuadro más positivo cuando observamos las ventas minoristas, que han rebotado algo desde que ha comenzado el año y sólo están un 7% por debajo del máximo de noviembre de 2007. Pero la respuesta es si esta nueva tendencia sostenida por la inyección del gobierno permanecerá estable con un 20% de paro, con la poca liquidez de los bancos y los últimos sucesos en los mercados financieros.

El sector de la construcción continúa su descenso, consecuencia lógica e inevitable del ajuste en curso. Los precios de la vivienda continúan su descenso, hasta un 16,2% del máximo de 2007 según el índice de TINSA. Obviamente, queda todavía un largo recorrido en el proceso de ajuste y aún queda por ver durante cuánto tiempo más los apurados bancos españoles podrán continuar incrementando su ya abultada cartera inmobiliaria en su intento de amortiguar la caída del precio.

La venta de viviendas y concesiones de hipotecas han aumentado ligeramente durante el último trimestre, pero la tendencia parece indicar más una estabilización que un rebote.

El paciente se encuentra estable gracias a un masivo soporte vital

Por lo tanto, se ha estabilizado el colapso de España. Pero para poder comprender lo que puede suceder a continuación necesitamos entender cómo se ha estabilizado. En primer lugar, los bancos españoles han recibido una inyección masiva de liquidez por parte del BCE.

Los bancos españoles han incrementado su dependencia del BCE desde los 47.000 millones de euros hasta los 79.000 millones entre junio y julio de 2009. Pero la dependencia del interbancario europeo de la banca española ya viene de lejos, y no parece claro que los mercados estén dispuestos a seguir sosteniendo esto si no es a cambio de medidas de ajuste que no pongan en riesgo el edificio europeo.

La otra parte de la respiración asistida que está permitiendo mantener a flote la sobre endeudada economía española es el estímulo fiscal en curso del gobierno. El déficit fiscal oficial del año pasado fue del 11,2%. Y las intenciones del gobierno apuntan a que abandonará los dos dígitos. Pero el problema básico de España no es el fiscal, sino la rápida expansión de su déficit fiscal en el contexto de un sector privado fuertemente endeudado.

Por ejemplo, las familias deben unos 900.000 millones de euros (90% del PIB), porque durante su ciclo expansivo el país crecía gracias a los esteroides del crédito, con incrementos del 20% anual. Después vino la crisis financiera y entonces el asunto se detuvo de golpe, manteniéndose estacionarias las deudas de las familias. Como resultado de esto, la economía española se detuvo de golpe y desde entonces ha ido dando tumbos.

Pero no son sólo las familias españolas quiénes se han endeudado excesivamente, sino también las empresas. Deben 1,3 billones de euros (125% del PIB) y de nuevo se observa una gráfica similar desde que entró la crisis financiera, reduciéndose la tasa de generación de nueva deuda.

La respuesta del gobierno español a esta situación bastante dramática no está en la línea del tipo de cambio que estamos viendo en Irlanda (con la creación del NAMA y los serios esfuerzos por hacer un ajuste competitivo). En vez de eso, el gobierno simplemente ha decidido huir de los problemas gastando más con la esperanza de que vuelvan tiempos mejores.

La deuda exterior del gobierno es sólo de un 55% del PIB, pero los mercados parecen estar cada vez menos dispuestos a financiar el gasto público sin que se presente ningún tipo de estrategia creíble que encauce a la economía sobre algún fundamento sólido.

La clave del problema es la competitividad. Este asunto ha provocado innumerables argumentos entre los economistas “anglosajones” y los continentales. A veces me parece que se toma de forma personal, como una cuestión de “honor”. A menudo encuentro directivos de empresas aquí en Cataluña que son muy sensibles a este tema. Lo voy a aclarar. No se trata de que empresas españolas globales líderes y exportadoras no sean competitivas en los mercados donde operan. Estas compañías han sobrevivido y aún sobreviven porque se han vuelto competitivas. En un sentido darwiniano del término, han sobrevivido las que se han adaptado. Pero las que se han ajustado menos han muerto y ya no se encuentran entre nosotros. Y aquí es donde reside el problema, pues para encontrar trabajo para 3 o 4 millones de personas que han sido desplazados de una forma u otra del sector de la construcción (y las industrias asociadas a este sector), no queda más remedio que dejar a los emprendedores que resuciten aquéllas empresas cerradas y se vuelvan productivas compitiendo con producción local a las importaciones. Este es el reto y el motivo por el que muchos analistas sugieren que España necesita urgentemente una revisión a la baja de los salarios, tanto en el sector privado como en el público.

¿Y cómo sé esto? Porque basta con observar el déficit comercial más arriba. En cuanto la economía comienza a recuperarse, rápidamente se deteriora de nuevo. Y lo que España necesita ahora es un excedente comercial. Aunque las exportaciones se han recuperado ayudadas un poco por la devaluación del euro, esta mejora es insuficiente porque de hecho aún estamos por debajo de los niveles anteriores a la crisis.

Por este motivo, mes a mes continúa deteriorándose la balanza comercial. Cada mes que pasa debe financiarse el déficit comercial, junto con los intereses de la creciente deuda exterior. Y es este precisamente el otro motivo que está ayudando a deteriorar aún más la balanza comercial, hasta alcanzar actualmente el 7,5% del PIB.

Y como consecuencia de este déficit continuado, el nivel de endeudamiento exterior no para de crcer.

El mayor peligro ahora mismo en España es que el creciente nerviosismo sobre la posición exterior del país provoque una deuda tipo bola de nieve, pero no sobre la deuda pública, sino sobre la capacidad del país para financiar su deuda externa. De forma que los acreedores pueden terminar pidiendo una prima de riesgo sobre los intereses, lo que produciría un mayor deterioro en la cuenta corriente, que provocaría automáticamente la degradación del rating nacional por las agencias, lo que a su vez pondría más nerviosos todavía a los mercados, etc., etc. Transformando todo finalmente en una espiral viciosa.

La prioridad de Europa tiene que ser enderezar la economía de España

No se trata de echar agua fría en las mejoras recientes de la economía española. Sólo señalar que tales mejoras son sólo superficiales y que el problema subyacente (la imposibilidad de generar un excedente comercial para pagar la deuda) no sólo no está resuelto, sino que todavía está empeorando. El principal motivo por el que la deuda española se está moviendo lentamente hacia la zona de riesgo no se encuentra en la falta de una agencia europea de calificación, sino en el impacto que sobre la confianza de los inversores provoca la permanente negación del problema y su verdadera magnitud por el equipo de gobierno. Y en consecuencia la ausencia de plan alguno creíble para enderezar la situación.

Así que ahora la confianza se ha convertido en el principal problema. Pero no la confianza de los consumidores que quieren ahorrar en vez de gastar y dejar su dinero en el banco por un 4% anual. De hecho, según el índice de confianza del ICO los consumidores han aumentado su confianza (tal vez los datos cambiarían un poco si la agencia que calcula este índice no fuera del gobierno).

Aún más increíble es el subcomponente de las expectativas, que ha crecido de nuevo en abril, volviendo a los máximos antes de la crisis. No puedo decir que no me creo estos datos, pero vivo en Barcelona y hablo cada día con la gente de la calle, por lo que estos datos me resultan difíciles de aceptar. O los españoles son extraordinariamente poco realistas sobre la situación real en la que se encuentra su país o hay algún error en los datos.

No obstante, el asunto real debe buscarse en la confianza (o falta de confianza) de los inversores en que los españoles podrán devolver el dinero que se les ha prestado. El asunto de la confianza gira ahora también en torno a si España y sus bancos acumulan más deuda de la que pueden pagar en un futuro. Y recuerden que aún creciendo el PIB aparentemente a corto plazo, el nivel de deuda externa con respecto al PIB no para de crecer. Así que aún pudiendo existir dudas razonables para cuestionar las opiniones ciudadanas que se recogen en el índice de confianza del ICO, aún caben menos dudas a la hora de pensar que no son realistas los motivos que están poniendo nerviosos a los compradores de deuda “made in Spain”.

Como ya comenté en otra entrada, si la economía española va a enderezarse realmente (y no sólo rectificar algunas cosas y volver a cometer los mismos errores), entonces la prioridad principal para los líderes de la opinión pública debe ser encontrar la capacidad y el coraje de hablar clara y abiertamente sobre los “íntimos secretos” de la economía española y la fortaleza y el carácter necesarios para enderezar los problemas del país de una forma decidida. Para apagar el incendio de un bosque se construyen cortafuegos agresivos, pero no se corre detrás con una manguera de jardín.

El problema reside (como ya dije aquí) en la constante negación del problema de la deuda pública por parte del Sr. Zapatero, al mismo tiempo que fracasan en su intento de enderezar la situación. Porque en este problema es donde reside la clave para que la confianza se deteriore cada vez más, especialmente en julio, cuando debe renovarse gran cantidad de deuda pública y privada. “No podemos gastar nuestra atención cada día en las especulaciones”, dijo Zapatero a los periodistas en Bruselas. Exacto. Pues no lo haga. Lo que el Presidente debe aprender es a dejar de responder a preguntas que nadie hace.

Las principales reformas que ahora necesita España tienen que ser completamente claras para el FMI y la UE. Y ya ha llegado el momento de implementarlas. España tiene que desarrollar medidas rigurosas para corregir el déficit, explicándolo línea a línea. No basta con decir una y otra vez que “España no es Grecia”. Eso a todo el mundo le queda claro. Lo que ahora preocupa a la gente es si España terminará como Grecia en un futuro y si los líderes del país tienen la necesaria determinación para comenzar a dar los pasos necesarios que lo impidan. La confianza sobre la economía española se encuentra en un nivel muy bajo. Y aún es menor la confianza de que el Sr. Zapatero sea capaz de hacer todo lo que se necesita. Si el Presidente no se ve capaz de convencer a los observadores extranjeros de que puede hacer el trabajo necesario, entonces en el interés de los españoles y aún de todos los europeos, será mejor que al concluir la presidencia europea en julio pase el testigo a otro que sí pueda. Bien en su partido bien en la oposición.

Original: Edward Hugh, Spain Emerges From Recession?

Comentario y traducción por Joaquín Ferrer Benat.

Anuncios

Responses

  1. Muy buen artículo.

    Es muy triste la falta de luz y taquígrafos para las decisiones como la de forzar a los bancos a comprar deuda.

    Qué país.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: