Posteado por: physis | 18/06/2010

La mejor reforma laboral: volver al patrón oro

Introducción

El abandono del patrón oro en 1971 está íntimamente relacionado con la gran pérdida de empleos que ha sufrido el mundo industrializado en los últimos años. México, aún con menor grado de industrialización que los países desarrollados, también ha sufrido una pérdida de empleos por el cierre de industrias y por la escasa creación de empleos en actividades productivas.

La prensa financiera del mundo, donde publican sus escritos los economistas y analistas más eminentes, jamás analiza la relación entre el abandono del patrón oro y la pérdida de empleos, la des-industrialización y los grandes déficits de exportación crónicos de las potencias económicas asiáticas. ¿Será por ignorancia? No creemos que pueda ser ignorancia, pues los artículos que publica la prensa financiera más acreditada están escritos por personas muy preparadas. Más bien, en nuestra opinión, se trata de una auto-censura para no causar el desagrado de los importantes intereses financieros y geopolíticos que están ligados con dicha prensa financiera.

Examinemos a continuación la relación entre el patrón oro y el presente caos financiero, que va acompañado por enormes “desajustes estructurales” entre las anteriormente predominantes potencias industriales y sus nuevos rivales en Oriente.

El comercio mundial antes de 1971

Desde finales de la Segunda Guerra Mundial hasta los años 60 todos los países bien gobernados del mundo se cuidaban de mantener un equilibrio constante entre sus exportaciones y las importaciones. Todos deseaban mantener una situación donde exportaban más de lo que importaban, para poder gozar de crecientes saldos de oro en sus Tesorerías o, en su defecto, de dólares que según promesa de Washington en el “Acuerdo Bretton Woods” (1944) eran redimibles en oro por cualquier Banco Central que pidiera oro a cambio de sus dólares.

Para mayor precisión debemos hacer explícita una excepción. La excepción la constituían los Estados Unidos (EEUU). Todos los países bien gobernados deseaban exportar más de lo que importaban, excepto EEUU.

A EEUU no le preocupaba un ápice mantener su equilibrio entre exportaciones e importaciones, porque podía (gracias a Bretton Woods) pagar sus déficit en exportaciones por el simple expediente de enviar más dólares en pago a sus acreedores. Como únicos creadores de dólares, EEUU tenía una ventaja muy grande sobre el resto del mundo porque podían pagar sus cuentas con dólares (redimibles) que ellos mismos creaban.

Economistas de aquellos años advirtieron del peligro de esta práctica, que dio por resultado una pérdida constante de oro americano hasta llegar a más de 20.000 toneladas. Las reservas de oro de EEUU fueron cayendo año tras año a medida que algunos países como Francia insistían en redimir sus dólares por oro, a razón de $35 dólares por onza. Francia causó un gran disgusto en Washington y en Nueva York por sus exigencias. De hecho algunos analistas atribuyen los disturbios de Francia en la Primavera del 68 a la acción encubierta de los servicios de inteligencia de los EEUU en respuesta a su proceder, dirigida entonces por el General Charles de Gaulle.

EEUU no hizo nada para frenar la pérdida de oro. En los primeros meses de 1971 Henry Hazlitt (un buen economista clásico) predijo que el dólar tendría que ser devaluado. Explicó cómo tendría que ser necesario aumentar el número de dólares que se requerirían para obtener a cambio una onza de oro del Tesoro americano. Pocos meses después de su advertencia reventó la presa y en agosto de 1971 EEUU se vio ante la necesidad de devaluar, porque la cantidad de oro en sus reservas había disminuido de forma peligrosa. (En la actualidad muchos dudan que EEUU tenga en Fort Knox las 8.000 toneladas de oro que dicen tener. Por otra parte, es interesante notar que parte del acervo de oro del Tesoro americano se encuentre en West Point (N.Y), que es la Academia Militar de EEUU. ¿Por qué en la Academia Militar? ¿Será que los militares americanos han insistido en tener bajo su custodia directa el remanente de oro de EEUU?

Lo que nunca se imaginó Henry Hazlitt fue que en lugar de devaluar (que era el consejo del Premio Nobel de economía Paul Samuelson publicado la semana anterior al 15 de agosto de 1971), el Presidente Nixon siguiera el consejo de Milton Friedman y declarara que a partir de ese día EEUU no iba a cambiar los dólares de los bancos centrales del mundo por oro a ningún precio. Así que EEUU unilateralmente violó su pacto hecho en Bretton Woods. Y, en efecto, esto constituyó una quiebra financiera.

A partir de esa fecha todo el comercio mundial (o la mayor parte, pues hoy compiten con el dólar el euro, la libra esterlina y en pequeña proporción el yen japonés) se lleva a cabo con dólares que no son más que dinero fiduciario, dinero ficticio. Como todo el resto de las monedas del mundo estaban ligadas al oro a través del dólar, sucedió que simultáneamente todas las monedas del mundo se volvieron al mismo tiempo dinero fiduciario, dinero ficticio sin respaldo alguno.

Consecuencias del abandono del patrón oro

Las consecuencias de lo que ocurrió aquel día fatídico han descarrilado todo orden y armonía en las relaciones económicas entre los países, además de haber facilitado y hecho posible la expansión del crédito en todo el mundo. Pues los dólares exportados por EEUU fueron a dar en parte a las reservas de los bancos centrales de todos los países.

Éstos comenzaron a acumular más y más dólares a medida que la expansión de crédito en EEUU se desarrollaba implacablemente. El resto del mundo tuvo que acumular dólares en sus reservas aunque no quisieran, porque no tener suficientes dólares en sus reservas, o tener reservas que no crecían (o peor, tener montos descendientes de reservas) era entonces señal para que los especuladores monetarios atacaran al país y destruyeran su moneda mediante devaluación.

Como la pérdida de oro dejó de ser un factor limitante ya no hubo restricción alguna sobre la expansión de crédito. El gran flujo de dólares en todo el mundo alentó la expansión del crédito mundial, que no concluyó hasta 2007. La casta de la gran banca internacional siempre quiere obtener mayores utilidades y siempre quiere expandir el crédito que otorga para lograrlas. Desde 1971, sin el freno de tener que pagar cuentas internacionales con oro (o con dólares redimibles en oro), se desató una creación desbocada y continua de crédito y más crédito. ¡Preciosos años para los americanos!

EEUU, que pagaban al mundo con los dólares irredimibles y sin valor intrínseco que ellos mismos creaban, animaron a todo el mundo para que adoptara el “libre comercio” y la “globalización”. EEUU podía así comprar en cualquier parte del mundo, en cualquier cantidad y a cualquier precio cualquier cosa que se le antojara. A partir de los años 90 su déficit comercial se volvió asombroso, pero nada se hizo para reducirlos sino que cada año creció más.

México entró en el NAFTA (North American Free Trade Association) siguiendo el dictado de EEUU. ¡Abajo tarifas de importación! ¡Libre comercio! se gritaba. Era el precioso y halagador panorama de un mundo globalizado, donde no existían las fronteras, donde todos podrían comprar y vender sin límites y donde quisieran. ¡Qué años de optimismo por la globalización!

El libre comercio es indudablemente un beneficio para la humanidad en general. Es bueno poder comprar donde es más barato. Hay países que gozan de situaciones favorables para la producción de ciertas cosas. Cada país debe producir las cosas en las que tiene alguna ventaja sobre los demás. De esta forma todo el mundo se beneficia de las cosas buenas que cada país puede ofrecer. Es una doctrina bella y sana, pero… existe un pero muy importante: la doctrina del libre comercio se elaboró para un mundo donde se pagaba con oro. Cuando se elaboró la doctrina del “Libre Comercio” y de las “Ventajas Comparativas de las Naciones” no se podían imaginar los economistas de aquella época un mundo en el que no se usara oro, sino dinero fiduciario creado a voluntad por un solo país.

La “globalización” de los años 80 y 90 y hasta la fecha se basa en las ideas del “Libre Comercio”. Sin embargo, sin el patrón oro que existía cuando se elaboró esa doctrina la “globalización” tuvo resultados totalmente funestos, que han causado la des-industrialización de Occidente y el ascenso al poder de Oriente.

En las décadas anteriores a 2007 se creó una inmensa flota de barcos cargueros que navegaban con destino a EEUU y a Europa (a Occidente en general incluido México), llevando todo tipo de productos baratos y buenos producidos en Asia. La inundación fue tal que las fábricas de Occidente tuvieron que trasladarse a Asia para emplear mano de obra más barata y poder seguir vendiendo sus productos en Occidente.

Mis lectores sabrán cuántas industrias grandes y pequeñas han dejado de existir en México para nunca más resucitar, porque la competencia China las mató. Sabrán además qué difícil es encontrar un producto que se pueda fabricar con utilidad en México. Es muy difícil hallar un nicho para alguna manufactura. El traslado de fábricas a Oriente para aprovechar sueldos más bajos causó desempleo donde cerraron las fábricas locales. Por la misma razón es lenta o nula la creación de empleos.

Un taxista en Barcelona nos dijo: “España tiene una economía de servicios. La industria ya no es lo principal. Si no vienen los turistas nos morimos”. Por eso se ha dicho de Grecia que producen aceite de oliva y turismo y punto. Se des-industrializó EEUU, colosal potencia al terminar la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué harán ahora los países desarrollados para crear empleos? ¿Todos los americanos van a ir a comer a los restaurantes que todos van a abrir ¿Todos van a abrir lavanderías para lavar la ropa del vecino, que también tiene lavandería?

Diagnóstico de los males de des-industrialización y desempleo

Estos males se presentaron porque se eliminó el oro como

  1. límite a la expansión de crédito y a la creación de dinero,
  2. y como medio de pago de deudas internacionales.

Bajo el patrón oro era del conocimiento de todos los que participaban en el comercio internacional que sólo era posible venderle a un país que vendía algo a su vez. No era posible comprarle a un país que al mismo tiempo no comprara. El comercio se balanceaba naturalmente por esta restricción. No eran posibles los “desajustes estructurales” como hoy en día.

Tomemos un ejemplo. En 1900 México podía exportar café a Alemania porque Alemania exportaba a su vez maquinaria a México. Alemania podía comprar café a México porque a su vez México le compraba maquinaria a Alemania. Cada operación se pagaba con oro, con el resultado que existía un equilibrio basado en una realidad económica. Como había equilibrio en las relaciones comerciales mundiales, una cantidad relativamente pequeña de oro servía para ajustar la balanza comercial mundial. El centro financiero mundial que funcionaba como una “Cámara de Compensación Mundial” era Londres. Unos cuantos cientos de toneladas de oro bastaban para las necesidades de esa “Cámara de Compensación”. Por eso la escasez de oro no es excusa válida para desacreditar al Patrón Oro.

Tomemos otro ejemplo. En 1930 EEUU podía vender muy poco a China, porque los chinos eran muy pobres y no tenían poder de compra. Como EEUU vendía muy poco a China, al mismo tiempo podía comprarle muy poco. Aunque el precio de los productos chinos era muy bajo, EEUU no podía comprar mucho a China porque China no compraba a EEUU. China era muy pobre y no podía comprar los productos americanos. Así estuvo nivelado el comercio entre China y EEUU por la necesidad de pagar con oro el saldo de las transacciones. Tenían que equilibrarse. No había posibilidad de “desajustes estructurales”.

Bajo el libre comercio con el patrón oro, la mayor parte de las transacciones no requería el traslado de oro para saldar las operaciones. Los bienes intercambiados se pagaban mutuamente y sólo pequeños remanentes tenían que cubrirse con oro, de ahí que éste pudiera actuar en una cámara de compensación y por eso el comercio internacional se limitaba por el volumen de compras mutuas entre las partes. Por ejemplo, la seda china pagaba la importación de alguna maquinaria americana y viceversa.

El patrón oro imponía orden y armonía. Si el Presidente Nixon no hubiera “cerrado la ventana del oro” en 1971 el mundo de hoy sería muy distinto.

China habría tardado un siglo o más en alcanzar el nivel que ahora tiene. Porque China no podía comprar mucho a EEUU al ser pobre. Por lo tanto China no podía vender mucho a EEUU.

Todo eso cambió radicalmente con la abolición del patrón oro. ¿Por qué?

Porque al eliminar EEUU el oro del sistema monetario mundial podían “pagar” todo con dólares. Y sin el patrón oro como limitante podían crear los dólares ex nihilo y sin límite. Así, a partir de los años 70 EEUU comenzó a comprar a Japón cantidades enormes de productos de excelente calidad, al mismo tiempo que los japoneses decían con orgullo: “Japón vende, pero no compra”. Esto habría sindo imposible bajo el patrón oro, pero bajo el patrón del dólar fiduciario perfectamente posible. Los japoneses se convirtieron en gigantes de la producción. Su país en una isla convertida en fábrica. Así Japón acumuló enormes reservas en dólares que le enviaba EEUU a cambio de productos japoneses. Así comenzó la des-industrialización de EEUU. Compras sin límite a Japón porque se pagaba con dólares cuya creación era ilimitada. El equilibrio que había impuesto el patrón oro desapareció y el desequilibrio tomó su lugar.

EEUU se embarcó en una gran y larga expansión de crédito. A medida que se des-industrializaban y desaparecían los empleos altamente remunerados de la industria se fue sustituyendo la falta de ingresos con el acceso al crédito, impidiendo visualizar el estancamiento en el ingreso per cápita. El crédito al consumo alentó las importaciones de Asia y fomentó aún más la des-industrialización. La gran expansión de crédito americana fue posible gracias a que se había abandonado el patrón oro, que era lo que frenaba la expansión de crédito del sistema bancario. No es coincidencia que algunos analistas muestren que en términos reales el trabajador americano no ha tenido un aumento real en sus ingresos desde 1970.

A muchos economistas les parece perfectamente aceptable que se haya eliminado el patrón oro. Todavía no ven, o no quieren ver, que está operando la famosa “Ley de Consecuencias Imprevistas”: la enorme ventaja que obtuvo EEUU al poder pagar productos sin límite con dólares irredimibles se tornó en la fatal causa de la destrucción industrial de EEUU y de Occidente en general. O como decimos en México: “en el pecado llevó su propia penitencia”.

El malestar actual: crisis financiera, crisis industrial, crisis de desempleo

Ahora la situación es mucho peor. Con una población de mil trescientos millones, China se ha vuelto una potencia temible. No hay quien pueda competir con China en precio. China vende enormidades al resto del mundo sin que el resto del mundo le pueda vender por cantidad similar. Y lo puede hacer porque hoy se “paga” el saldo deficitario no con oro, sino con dólares o euros o libras esterlinas o yenes, que nunca escasearán. Se crean a voluntad por EEUU, por el Banco Central Europeo, por el Banco de Inglaterra o por el Banco de Japón.

Se ha creado un monstruo indomable a consecuencia de haberse eliminado el patrón oro, que ponía límites como el siguiente: “sólo le puedes vender a quien te vende. Sólo le puedes comprar a quien te compra”. Esto ya no opera. Todo es desarreglo, desigualdad y desequilibrio. Todo es “desajustes estructurales” porque ya no hay patrón oro.

La fiesta de la expansión de crédito ha llegado a su fin y en su lugar tenemos una crisis financiera mundial. Ahora el problema de los “desajustes estructurales” y de la des-industrialización y el desempleo que ha generado en los países que fueron países industrializados toma mayor importancia cada día que pasa. ¿Qué se hará con las masas de hombres y mujeres sin empleo? Nadie sabe la respuesta porque la respuesta no agrada: la corrección de los “desequilibrios estructurales” y la re-industrialización (es decir, la creación de nuevos empleos) radica en el restablecimiento del patrón oro a nivel mundial.

La “globalización” tan elogiada por la prensa financiera de años recientes se ha convertido en la peor pesadilla imaginable. Ya no es posible mantener a los desempleados con dádivas a cargo del Estado. El Estado ya está cerca de la quiebra. La Naturaleza se venga así de quienes osan violar sus leyes al querer imponer dinero ficticio al mundo.

La eliminación del patrón oro que efectuó Nixon ha resultado el mejor regalo estratégico posible de parte de EEUU a China y a Asia. Ahora China tiene una base industrial colosal que hubiera tardado siglos en construir. Mientras que EEUU se quedó sin fábricas y sin posibilidad de volver a sus antiguas glorias. ¡Fatal destino el de EEUU!

La entrega de dólares (o de euros, libras o yenes) no constituye pago. Los dólares y todas las monedas del mundo, siendo ficticias, no tienen valor en sí mismas. Legalmente son títulos de deuda emitidos por la Reserva Federal de los EEUU. Pero una deuda no se puede pagar mediante la entrega de otra deuda.

Ahora se han dado tarde cuenta China y todos los grandes exportadores asiáticos que los dólares con los que les “pagaron” sus exportaciones masivas son dígitos en computadoras americanas y nada más. Si los chinos no cooperan, la banca en Nueva York borra los dígitos en media hora y China se queda sin reservas. Por eso los chinos y los asiáticos en general están comprando oro y seguirán comprándolo indefinidamente porque las computadoras no pueden borrar unas reservas de oro.

La terapia incorrecta: proteccionismo

México tiene su petróleo, quizás más de lo que se nos dice. ¡Esperemos que sea ese el caso! Nuestra economía es menos compleja, menos sofisticada que la americana. El 50% de la población nacional no tiene cuenta bancaria. Buena señal de que se puede vivir con dinero de papel sin tener que ir a morir a la tarjeta de crédito. La economía de México, a nuestra forma de ver, es como una pirámide ancha y de baja altura. Es más estable que la economía “rascacielos” de los americanos, que es sumamente compleja. Con mayor facilidad se podrá bastar a sí mismo México en la presente crisis que EEUU.

En la gran crisis financiera mundial que vivimos de dinero ficticio es probable que los países del mundo se encierren en el proteccionismo. Serán precisamente los mismos países que enaltecían la “globalización” hace poco. En ese caso muy probable México tendrá que hacer lo mismo. No es lo óptimo, pero es imperativo en ausencia del patrón oro. El proteccionismo limita la eficiencia de la producción porque su mercado será el propio México. Un mercado limitado conlleva menor eficiencia. El surtido de bienes a los que tendrá acceso la población será más limitado y probablemente de calidad menor y precio mayor. Los mismos efectos tendrá el proteccionismo en EEUU.

México tendrá que comenzar a frenar las importaciones en un futuro no lejano. De lo contrario sufriremos devaluación tras devaluación. El proteccionismo no es el mejor camino, pero probablemente nos veremos obligados a tomarlo a falta del patrón oro. Porque será el mejor programa para crear empleos, tanto en EEUU como aquí.

La terapia efectiva

Si ambicionamos más tendremos que esperar al restablecimiento del patrón oro a nivel mundial. Mientras tanto, ni la demagogia ni el socialismo nos sacará de los problemas. Únicamente el patrón oro podrá hacerlo.

Para que nuestra capacidad industrial tenga acceso a mercados internacionales (y para que los mexicanos tengan acceso a productos de los mercados internacionales) será necesario el reestablecimiento del patrón oro. Los “acuerdos bilaterales” de comercio no son lo óptimo. Lo óptimo es tener al mundo como mercado, donde el pago de lo exportado está nivelado a lo importado y el saldo final se paga en oro. El pago en oro de los déficits y el cobro en oro del superávit es sine qua non. Bajo el patrón oro México podría alcanzar la prosperidad sostenible y tendría pleno empleo para la admirable mano de obra mexicana.

Los productos de China y de Asia en general que hoy destruyen nuestra capacidad industrial y crean desempleo porque no podemos competir con los bajísimos salarios de Oriente dejarían de ser problema bajo el patrón oro. Si los países de Oriente que hoy invaden nuestros mercados no nos compraran cantidades similares de productos mexicanos (cosa que hoy no hacen) entonces no podrían exportar a México sus productos. El patrón oro nivelaría justamente las exportaciones con las importaciones, impidiendo la destrucción estratégica de nuestra industria y nos protegería de forma natural, sin necesidad de barreras proteccionistas.

La misma terapia que requiere México (el re-establecimiento del patrón oro) es la que requieren los países des-industrializados para recobrar su salud económica y su prosperidad.

El proteccionismo no es una terapia, es un parche. No hallará México la prosperidad que le es posible ni con proteccionismo ni recurriendo a medidas socializantes que aplastan el espíritu creativo del individuo. Tampoco debemos caer en la renuncia a la nacionalidad y la aceptación de nuestra absorción por EEUU para imitar todas las medidas (costosísimas) que impone a su población el actual gobierno norteamericano. La óptima salida para México está en una dosis moderada de nacionalismo, en un gobierno que no incurra en déficit y en la eventual participación en un nuevo Patrón Oro mundial, en el que nuestra patria encontrará la posibilidad de realizar sus ambiciones.

¡El patrón oro es el generador y protector de empleos!

Hugo Salinas Price. El patrón oro: generador y protector de empleos.

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Responses

  1. Pensar que volver al patrón oro supone llevar una bolsita de piel para pagar en monedas de oro y plata, es estar un poco equivocado. No es eso y se explicará más adelante. De todas formas, o se vuelve al patrón oro o se impone un sistema de control de divisas, precios y leyes que terminarán coaccionando toda libertad individual.

  2. Retrasar el colapso es algo de lo que ya se viene hablando hace mucho , algo que todos tememos, la forma en la que se mete dinero al sistema es alarmante, todo para poder seguir en rueda….
    En un país como Peru por ejemplo se ve como el BCR no pasa dia sin que compre o venda soles o dolares para poder mantener un poco estable la bendita balanza….. la ultima caida que ah tenido el dolar nos deja aun mas sin piso y eso seguira asi….
    Con respecto a lo del oro, creo que hablar de regresar a este patron es hablar muy a la ligera, no exitiria el suficiente oro o lo que es peor se crearia un nuevo sitema con mas desorden y pobreza del que ya tenemos actualmente.

  3. White: Me sorprende muchísimo que sea precisamente usted quien enuncie semejantes principios.
    Balfour: ¿Se trata de una cuestión de bien o mal? Tal vez en el fondo lo único que persigamos sea mantener nuestra supremacía.

  4. “Solo se vende a quien te vende; solo se compra a quien te compra”. Parece un razonamiento de lógica cerrada, casi matemático. Pero es conceptualmente posible imaginar que los EEUU compraran té, seda o cualquier otra mercancía a China. Como consecuencia de esa compra , la cámara de compensación londinense hubiera efectuado la correspondiente anotación contable -en oro y a favor de los chinos- en esa especie de cuenta corriente mercantil internacional que gestionaba. Con ese oro los chinos hubieran podido comprar a su vez en EEUU o cualquier otro país y asi China habría ingresado en el circuito del comercio internacional, bien que a pequeña escala dada su, por entonces, pobreza. Parafraseando cierta frase castiza se puede decir que comer, rascar y comerciar, todo es empezar.
    En definitiva, tal vez los EEUU no compraban en China porque en China no había nada que les interesara comprar. Tal vez su pobreza la mantuviera a salvo de los logreros de la banca internacional. O tal vez se tratase de una decisión política tendente a mantener a China excluida del comercio internacional. Una exclusión como ésta también se quiso hacer contra la Alemania de entreguerras. Ya comenté aquí lo que hizo Adolf y cómo acabó la cosa cuando reaccionaron los banqueros. (Es curioso, ahora que lo pienso, que fuese precisamente el Káiser quien a finales del XIX alertara sobre el “peligro amarillo”.)
    Terminada la segunda guerra mundial se pensaba aplicara a Alemania el plan Morguenthau. Pero no fue así: a Alemania la salvó…¡Stalin!. Por fin los tontainas de Londres y Washington se dieron cuenta de que era mejor seguir las recomendaciones que años antes había dado el ministro español conde Jordana: “si Alemania no existiera, habría que inventarla”. Se necesitaba un valladar contra las divisiones soviéticas.

    El caso de Japón fue parecido, y más que a sistema monetario alguno su (re)industrialización se debió a la guerra de Corea, con la Unión soviética al fondo. Y sobre todo eran muchos los bastimentos que precisaba el ejército de EEUU, y Japón estaba cerca. Los industriales japoneses se refieren aun a los pedidos que entonces les hicieron los EEUU con una expresión para cuya traducción podría valer, si no recuerdo mal, el “maná” bíblico.
    .
    Lo que más me sorprende de este texto es que se reconozca que el patrón oro es un instrumento ideal para mantener en el subdesarrollo a los países pobres y que tal cosa se diga de forma tan poco diplomática. La cosa en sí misma no sorprende a nadie, pues sabemos que las relaciones entre los hombres – y las naciones- son relaciones de dominación de unos sobre otros -y no hay términos medios-, pero sí sorprende en cambio que se diga con tanta franqueza. Los Chinos naturalmente no estarían de acuerdo y reclamarían, como la Alemania anterior a la Gran Guerra, “un lugar bajo el Sol”. Esta sinceridad recuerda a la que expresó Balfour en 1907 en una conversación con el embajador americano Henry White:
    Balfour: Creo que somos unos imbéciles al no encontrar motivos para una declaración de guerrra a Alemania, antes de que este país construya demasiados buques y se apodere de nuestro comercio.
    White: En su vida particular es usted hombre de altas convicciones. ¿Cómo es posible que imagine ahora algo tan inmoral, políticamente hablando, como provocar una guerra contra una nación indefensa que tiene tanto derecho como ustedes a poseer una marina? Si quieren competir con el comercio alemán, trabajen más que ellos.
    Balfour: Ello significaría descender nuestro nivel de vida. Quizá para nosotros resultara más sencillo soportar una guerra.

  5. Cuando digo ‘en circulación’ no me refiero al dinero en metálico en circulación, sino a la cantidad total de dinero.

  6. Retornar al patrón oro es imposible.No habría oro suficiente como para equiparar el volumen de dinero en circulación a las reservas en depósito que se becesitarían del preciado metal.

    Saludos.

  7. Creo que no has entendido qué papel juega el oro en el sistema monetario. El petróleo podrá seguir comerciándose en dólares, no hay problema para ello. El asunto es que en el circuito monetario del dólar exista algún tipo de deuda soportada por oro y no por derivados o deuda pública. A partir de ese momento el sistema monetario se apoyara sobre ese activo. Bueno, ya se explicará más adelante.

  8. Buenas, creo que hay temas importantes que has dejado de lado:

    primero, que el petróleo, quizá la materia prima más importante a día de hoy, se compra y se vende en dólares, lo que obliga a los bancos centrales de todo el mundo a mantener reservas en dólares.

    Segundo, la propia devaluación del yuan que mantienen los chinos para ser más competitivos en exportaciones (como todos sabemos, los que más), que se consigue a través de la compra masiva de dólares. Si no tuvieran tales reservas en dólares no serían la potencia industrial que son hoy. Hecho ante el que han protestado los americanos, pidiendo repetidas veces una revaluación del yuan, que no ha sido atendida.

    Aun con todo, no deberías despreciar la capacidad exportadora de las potencias industriales, que todavía es mucha (a pesar de los chinos)

    http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Lista_de_pa%C3%ADses_por_exportaciones

    En España tenemos otro problema, que es el que el euro ha facilitado el crédito hasta límites imposibles y descuadrado completamente nuestro balance y el déficit por cuenta corriente, pero esa es otra historia…

    Saludos

  9. Creo que es al revés. La deflación sobre algunos activos (deuda pública) está siendo provocada por la degradación monetaria que producen las inyecciones de liquidez. Sobre otros activos (como el oro) produce inflación.

  10. No sé si, quizás, los bancos centrales estén imponiendo una deflación aún mayor de la economía real a base de recortes, no para reducir el déficit de los estados, sino para poder seguir bombeando dinero al sistema financiero y retrasar su colapso.
    Salu2.

  11. “China vende enormidades al resto del mundo sin que el resto del mundo le pueda vender por cantidad similar”… “China y todos los grandes exportadores asiáticos que los dólares con los que les “pagaron” sus exportaciones masivas son dígitos en computadoras americanas y nada más”
    Pues con esos “dígitos” están comprando tierras, materias primas y empresas de medio mundo…


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