Posteado por: physis | 12/07/2010

Los ciclos en el precio del petróleo y la “nueva economía” verde

En el proceso de buscar opciones al petróleo se ha desarrollado un primer experimento económico encabezado por España y que ha consistido en poner en marcha mediante subvenciones proyectos eólicos, fotovoltaicos, de biocombustibles, biomasa, cogeneraciones con residuos, etc.

Con independencia de la situación contable de los países que soportan estas estructuras energéticas tan costosas mediante subvenciones, todas ellas tienen una fuerte dependencia del petróleo en el sentido de que necesitan un precio por encima de los 100$ el barril para justificar su cara producción energética. Pero sucede que el petróleo no puede mantener con uniformidad un precio elevado porque termina entrando la economía en crisis y el precio finalmente cede.

En la caída del precio aparece un elemento añadido a la reducción de la demanda que favorece aún más su precio bajo: la necesidad que tienen los países exportadores de ingresar divisas por la enorme dependencia que tienen sus economías de este recurso y su baja diversificación productiva. Por eso compiten por poner en el mercado todo el petróleo que pueden, aunque eso fuerce aún más la caída del precio.

Si el suministro de petróleo cae por ejemplo un 10% de 84 mb/d a 74 mb/d, el precio no subirá un 10% sino muy probablemente se doblará en poco más de un año. El motivo es fácil de entender: no existe ninguna alternativa inmediata a su suministro. Según las teorías económicas clásicas, cuando algo comienza a escasear en el mercado y sube su precio enseguida se busca una alternativa. Eso es lo que sucede entre los precios de la ternera, el cerdo y el pollo. Pero resulta que el petróleo se comporta en el mercado como el agua, es decir no tiene sustituto, su demanda es muy inelástica y la utilidad marginal muy reducida. Así que cuando falta petróleo el precio se dispara, pero cuando comienza a sobrar su precio se hunde tan rápido como antes había subido.

El resultado es que el petróleo y el gas experimentarán en el futuro una enorme volatilidad en los precios según su suministro encuentre techo por el peak oil o la demanda marginal quede saciada por los productores.

Los que defienden una transición suave y perfecta desde una era de total dependencia de los combustibles fósiles hacia otra de energías alternativas no terminan de entender las perversas consecuencias que tienen los precios en una economía de mercado abierto.

A finales de los 90 estuve con unos amigos en el desierto de California y encontramos allí una instalación solar enorme completamente abandonada detrás de un cercado. Cientos de paneles estaban llenos de polvo y las estructuras metálicas oxidadas. Lo que había sido viable con la crisis petrolera de los 80 había dejado de serlo cuando el crudo se desplomó hasta los 15 $/barril en 1998.

Y esta es una historia que se repetirá una y otra vez en todas las crisis petroleras: a penas se consigue sacar punta a los proyectos de energía renovables, éstos tienen que ser abandonados por inviables.

A los políticos que subsidian todos estos proyectos se les etiqueta de locos y de ir contra la libertad del mercado. La crítica más sensata que se les puede hacer es que no aprenden de la historia y de las evoluciones que hacen los precios de las materias primas: ninguna economía puede soportar precios elevados por mucho tiempo. Tarde o temprano éstos se hunden fruto de la crisis que provocan e imposibilitan la viabilidad de los proyectos alternativos emprendidos.

Por eso he preparado la gráfica que encabeza este artículo, en la que se asume una producción mundial máxima de unos 85 mb/d, que es lo que se acepta entre los geólogos críticos con las generosas previsiones de las petroleras, la OPEP y la AIE. Los precios en los picos y en los valles no son significativos, sino la forma de sierra ascendente y la elevada volatilidad.

Los defensores del libre mercado no se han visto todavía sacudidos por lo que supone una escasez de un producto básico. Porque el mercado no consigue valorar esta proyección futura para la sociedad, sino su disponibilidad inmediata. Por ello no es una herramienta útil para agrupar voluntades y proyectar alternativas a largo plazo. Eso requiere de consenso y planificación.

Con esto no estoy defendiendo una planificación central por parte del estado. Sólo estoy sugeriendo que los pequeños consumidores bien informados serían para estos casos mejores inversores que los particulares o inversores financieros que buscan el beneficio inmediato. Permitiendo perdurar los proyectos renovables al estar dispuestos a pagar un precio más caro por la energía con independencia de las subvenciones.

Hay otro aspecto a considerar nada lateral, que es la vertiente geopolítica y monetaria del propio petróleo. Después de 1971 EEUU encuentra en esta materia prima y la geopolítica de Oriente Próximo una salida para evitar desmonetizar el dólar haciéndolo útil como medio de cambio preferente para el petróleo gracias a los acuerdos con la OPEP. Pero esto en la siguiente entrada.

Artículo original: Why Alternative Energy Will Never Pencil Out.

Joquín Ferrer Benat

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Responses

  1. Gracias

  2. Gracias Phisis y enhorabuena por tanta sencillez tanta claridad y tanta exactitud, de aquel que vio ya los reflejos de este fenomeno en los años 80 a raiz de la crisis petrolera del 73 , que vio como murio aquella reaccion al alza de la ilusion, que volvio a ver renacer la ilusion en el 2004 que ya en 2006 vio el final de la misma y que constata que la evolucion sigue perfectamente la curva que oportunamente y muy clara expones.
    un afectuso saludo.

  3. Quiero decir que donde falta el agua hay desierto, no comercio.
    Y que hay pocos casos donde una sociedad agote un recurso básico para su subsistencia hasta la extenuación. En esa situación extrema el mercado aporta poco, porque el hecho de que el producto se encarezca hasta agotar la demanda todavía exacerba más las cosas.
    Me refiero evidentemente al cenit de producción de petróleo. Puede poner estas palabras en el Google y sabrá a lo que me refiero.

  4. Es curiosa la frase que ha escrito Ud.: “Los defensores del libre mercado no se han visto todavía sacudidos por lo que supone una escasez de un producto básico.”

    Muy curiosa. Anima a hacerse algunas preguntas. Una de ellas, por ejemplo:

    ¿Quier Ud. decir, por exclusión, que allí donde no ha habido libre mercado, sí se ha producido esa circunstancia? Supongo que no hará falta poner ejemplos ni contraejemplos.

  5. No si la instalación ya se ha realizado antes de un ciclo expansivo. Pero suele suceder que en ese momento no están subvencionadas y por eso no aparecen.

  6. Pero si las energías renovables no son energía primaria y dependen del petróleo para su implementación, significa que por definición nunca serán rentables, ya que cada vez serán más costosas según vaya escaseando la producción de petróleo, no?
    Salu2.


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